Masajes ayurvédicos, una forma integral de cuidar el cuerpo y la mente

Lectura recomendada por: Dra. Debora Quiroga

Cuando tomamos sesiones de masajes le regalamos a nuestro cuerpo una increíble sensación de placer pero además –y según qué técnica elijamos– le aportamos una dosis saludable de conocimiento, energía y bienestar general. Un buen masaje no debería ser considerado como un lujo vanidoso, sino como parte esencial de nuestro cuidado del cuerpo. Porque los buenos masajes curan. Justamente este es el caso de los masajes ayurvédicos, que se rigen por el Ayurveda, un sistema milenario de medicina tradicional de la India, reconocido oficialmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Masaje Ayúrvedico, una técnica más profunda que va a sorprenderte

¿En qué consiste el Ayurveda?

El término Ayurveda significa “ciencia o conocimiento de la vida”. Esta filosofía nació hace más de 5.000 años en la India y consiste en evaluar la constitución física de las personas, su naturaleza emocional y su relación espiritual con el resto del universo. En otras palabras, se trata de la búsqueda del equilibrio del cuerpo, la mente y el espíritu en armonía con la naturaleza.

Para el Ayurveda el universo está compuesto de cinco elementos: éter, aire, fuego, agua y tierra. Estas fuerzas universales se relacionan directamente con los doshas o tipos de energía que se manifiestan en las personas. Según el Ayurveda, las personas estamos constituidas por tres tipos de doshas (si bien todos tenemos los tres, suelen predominar dos). Los tres tipos de doshas que nos constituyen son:

  • Vata (éter y aire), que representa el movimiento de las cosas. Las personas con más energía Vata suelen ser inestables porque están gobernadas por el cambio.
  • Pitta (fuego y agua), que está relacionado con la digestión de las cosas, tanto de los alimentos como de lo que pasa por nuestra mente. Las personas que están constituidas predominantemente por Pitta son ordenadas y prácticas.
  • Kapha (agua y tierra), que es la energía cohesionadora entre las otros dos y es la más estable. Las personas con más Kapha en su constitución son tranquilas y equilibradas.

El objetivo que persigue el Ayurveda es buscar la armonía de estas tres energías, porque donde hay armonía hay salud. Es decir que cuando estos doshas se encuentran en equilibrio, hablamos de un cuerpo sano. Para lograrlo, es importante trabajar la autopercepción, llevar una dieta saludable y realizar terapias como el Yoga que incluyen ejercicio físico, meditación y relajación.

¿Qué es un masaje ayurvédico?

Mencionamos brevemente de qué se trata el Ayurveda pero aún no explicamos qué relación tiene este sistema de medicina tradicional con una sesión de masajes. Así como la medicina, los masajes ayurvédicos buscan el bienestar general y son un método de ayuda para sentirse bien de forma global, ya que inciden tanto en el plano físico como mental. El masaje ayurvédico tradicional se denomina abhyanga y se realiza por todo el cuerpo, incluyendo la cabeza y los pies. Una sesión de masaje ayurvédico abhyanga puede durar aproximadamente dos horas y para que dé buenos resultados deberíamos repetirla cada semana o al menos cada 15 días (en la India se suelen realizar a diario). La primera parte de la sesión incluye una conversación sobre cómo nos sentimos con el médico ayurveda, quien nos va a dar el masaje.

Mediante una combinación de aceites esenciales, generalmente cálidos, y una presión de ritmo y fuerza sobre los puntos de energía, el terapeuta detecta la vikruti (el estado actual de desequilibrio que pueda tener el dosha y que produce enfermedad) y la trabaja buscando constantemente su armonía. Si bien el masaje se puede realizar en silencio, es muy común armonizar la sesión con música relajante que ayuda al paciente a soltarse y disfrutar aún más del momento.

Los aceites esenciales

Una parte fundamental de los masajes ayurvédicos es el uso de diferentes aceites esenciales de origen natural que además de servir como vehículo para realizar el masaje, nutren y liberan la piel de toxinas. Lo más importante es que estos aceites sean orgánicos, es decir que no contengan conservantes, y que se extraigan de la primera prensada en frío. El Ayurveda combina aceites básicos con hierbas y, en el masaje, el terapeuta elige cuáles utilizar según cómo esté el paciente. Los aceites más usados son:

  • Aceite de sésamo: Es el más popular, sobre todo en el mundo occidental. Entre otros beneficios, vigoriza la piel y previene su envejecimiento prematuro. Además, elimina el dolor y la rigidez muscular.
  • Aceite de coco: Otro de los más usados en Occidente, sobre todo por sus cualidades antisépticas. Es especial para curar afecciones de la piel como quemaduras, erupciones, inflamaciones y eccemas, y además le aporta salud y brillo al cabello.
  • Aceite de mostaza: Alivia la rigidez de los músculos, relajándolos. Es antiparasitario y fungicida.
  • Aceite de almendras: Aumenta la vitalidad, cura la sequedad de la piel y las quemaduras.
  • Aceite de oliva: Alivia dolores musculares, fortalece los músculos y la piel. Mejora la pigmentación.

Beneficios de los masajes ayurvédicos

Además de servir como medicina preventiva porque aumentan la circulación, los masajes ayurvédicos alivian dolores puntuales y ayudan a disminuir el estrés y la ansiedad. Entre los múltiples beneficios, podemos encontrar que:

  • Estimulan y fortalecen el sistema linfático
  • Mejoran el sistema inmune
  • Mejoran la postura corporal y la estructura ósea
  • Aumentan la flexibilidad de los músculos
  • Aumentan la capacidad para eliminar toxinas
  • Relajan profundamente el sistema nervioso y generan emociones positivas
  • Previenen el envejecimiento de la piel

En definitiva, el masaje ayurvédico puede ser la puerta de entrada a un universo mucho más amplio de conocimiento personal. Y comenzar la búsqueda del equilibrio y el bienestar general con sesiones de masajes no solo es recomendable sino también muy placentero.